Todo lo que un directivo de PYME necesita saber antes de trabajar conmigo. Sin tecnicismos y con máxima transparencia sobre lo que hago y lo que no hago.
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Conecto las fuentes de datos de tu PYME, construyo la arquitectura de datos necesaria y entrego un sistema de visualización que te permite tomar decisiones con claridad.
El entregable puede ser un panel personalizado construido a medida, o una herramienta del mercado como Power BI, Tableau, Looker Studio o Qlik, según lo que mejor encaje con tu empresa y tus sistemas actuales. El trabajo de interpretación ya está hecho dentro del sistema: abres el panel y ya sabes qué tienes que hacer, sin esperar a que nadie prepare nada.
Un dashboard genérico muestra datos. El directivo ve qué pasó y tiene que interpretar, cruzar y decidir por su cuenta. Lo que construyo lleva directamente a la acción: muestra qué pasó, por qué, si requiere atención urgente y qué hacer concretamente esta semana.
La diferencia no es estética: es que el trabajo de interpretación ya está hecho dentro del sistema, calibrado para ese negocio y ese sector concreto. Un dashboard construido sin un sistema de datos detrás muestra una imagen bonita de la confusión que ya existía.
El mantenimiento mensual (desde 500€/mes) cubre actualizaciones del sistema cuando cambian los sistemas del cliente, mejoras continuas del sistema analítico y soporte ante incidencias. Es opcional: si prefieres gestionarlo internamente, el traspaso de conocimiento está incluido en el proyecto.
El sistema trabaja con datos que cambian. Para que siga siendo útil mañana, no solo hoy, necesita mantenimiento activo, igual que cualquier software. El sistema vive con Datalethia si lo deseas; la decisión la tomas tú.
Sí. Los datos son siempre del cliente. En cualquier momento se pueden exportar. Si se decide no continuar con el mantenimiento, el cliente se queda con todos los datos y exportaciones generados hasta ese momento.
La información es siempre del cliente. Esta distinción está recogida en el contrato de servicios desde el primer día.
Cada proyecto tiene un alcance definido en el diagnóstico previo. Los proyectos se estructuran en tres fases:
Fase 1 - Estrategia y gobernanza: auditoría de fuentes, definición de KPIs directivos y arquitectura validada. Primeras métricas clave visibles en semanas 3-4.
Fase 2 - Construcción e integración: conectores, integración de datos y primera versión operativa con datos reales. Primera sesión de revisión con dirección.
Fase 3 - Activación y traspaso: calibración final, ajuste con feedback de dirección y traspaso de conocimiento al equipo. Sistema estable en tus manos.
Mínimamente. La primera semana se piden accesos a los sistemas. A lo largo del proyecto hay 3 o 4 sesiones de una hora con la dirección para confirmar KPIs y revisar el sistema en construcción.
Datalethia carga con la complejidad técnica en paralelo a tu día a día. El equipo directivo no necesita dedicar más de una hora semanal durante el proyecto.
Es el punto de partida habitual. No hace falta ordenarlos antes de empezar: para eso se contrata el servicio. Si la empresa factura y opera, hay datos.
El diagnóstico inicial mapea qué hay, qué calidad tiene y qué hay que construir. El desorden de los datos no es un obstáculo para empezar; es la razón de empezar.
Depende del cambio. Si se cambia de sistema, probablemente sea necesaria una actualización del conector correspondiente. Esa actualización está cubierta dentro del plan de mantenimiento mensual.
Es precisamente para esto que existe el mantenimiento: el negocio cambia, y el sistema tiene que cambiar con él. Un sistema estático deja de ser útil en semanas.
No. Durante el proyecto actúo como el departamento de datos de tu empresa. Al terminar, el sistema funciona solo: nadie del equipo tiene que configurarlo ni mantenerlo. Solo tienen que abrirlo y decidir.
Trabajo con precios cerrados, sin sorpresas. Hay tres niveles:
Diagnóstico estratégico (2 semanas): 4 cifras bajas. Auditoría completa, mapa de arquitectura, Quick Wins y hoja de ruta priorizada. Sin compromiso de continuar.
Proyecto de implementación: 5 cifras por proyecto. Sistema operativo con los primeros módulos definidos en el diagnóstico. Pago en tres tramos: 50% al inicio, 30% en la fase 2 y 20% en la entrega.
Mantenimiento mensual (opcional): desde 500€/mes según el número de fuentes activas (1-2 fuentes: 500€, 3-4 fuentes: 600-650€, 5 o más: 700-800€).
Para clientes que quieren un interlocutor senior estable en el comité de dirección sin contratar plantilla, también ofrezco Dirección de datos externa (el equivalente funcional a un Fractional CDO + AI Governance Officer) en formato retainer mensual. Pricing definido en propuesta tras llamada exploratoria.
En la primera llamada te doy una horquilla exacta según la complejidad de tu caso concreto.
Un analista de datos junior cuesta entre 30.000 y 40.000€ al año en España, sin contar la selección, el onboarding ni el tiempo que tarda en ser productivo. Y cuando se va, el conocimiento se va con él.
El proyecto entrega un sistema que funciona solo. El mantenimiento mensual posterior (desde 500€/mes) mantiene ese sistema vivo y actualizado. El coste anual total es significativamente inferior al de una contratación, sin los riesgos asociados.
En una pyme de 3M€, una sola decisión tomada con datos incompletos puede costar entre 50.000 y 200.000€ en margen perdido. Un sistema de analítica no es un gasto: es una reducción del riesgo de decisión.
Sí. Lo llamo Dirección de datos externa: el equivalente funcional a un Fractional CDO + AI Governance Officer, sin contratar plantilla. Lo que en grandes empresas se conoce como Fractional Chief Data Officer, adaptado a la realidad operativa de una PYME, con la capa añadida de gobernanza sobre el uso de IA en la empresa.
Es un modelo retainer mensual con dedicación a medida según contrato (mínimo 6 meses). Cubre: asistencia a comité de dirección, revisión continua del roadmap de datos, estrategia y due diligence de proveedores, inventario y política de uso de IA en la empresa, y mapeo de exposición regulatoria (RGPD + AI Act).
Para directivos que quieren un interlocutor senior estable en el comité de dirección sin asumir el coste de un Director de Datos interno (90.000 a 130.000 € al año en mercado español). Pricing definido en propuesta tras llamada exploratoria.
Trabajo con ambas opciones. Si tu empresa ya usa Power BI, Tableau, Looker Studio o Qlik, o prefieres una de estas herramientas, construyo el sistema sobre esa plataforma. Si prefieres un panel personalizado construido íntegramente, también lo hago.
Lo que no hago es entregar un dashboard desconectado de una arquitectura de datos real. La herramienta de visualización es el último paso, no el primero. Lo importante es que el sistema detrás esté bien construido.
No. No formo equipos técnicos ni imparto cursos de datos. Me especializo en construir y mantener el sistema de analítica para el directivo.
Si lo que se busca es capacitar al equipo interno para gestionar herramientas de BI de forma autónoma, hay opciones específicas para eso que encajan mejor con ese objetivo.
No trabajo con empresas donde el punto de entrada no es el director general (el proyecto muere en los mandos medios), que buscan formación técnica para su equipo, o que ya tienen un equipo de datos interno con capacidad real para construir y mantener su propio sistema.
En todos esos casos hay opciones más adecuadas y te lo digo desde la primera llamada.
Un analista de datos interno procesa datos, construye reportes y responde preguntas cuando alguien las hace. Lo que construyo es un sistema que hace ese trabajo de forma autónoma y continua, con una capa de inteligencia que sabe qué buscar en los datos de ese sector concreto, qué umbrales son relevantes y qué acción corresponde a cada patrón.
El resultado no es un informe que alguien tiene que interpretar: es una decisión lista para ejecutar. Y el sistema no se va de vacaciones ni cambia de empresa.
Sí. Datalethia actúa como encargado del tratamiento bajo el RGPD. Cada proyecto incluye un contrato con cláusula específica de encargado de tratamiento, registro de actividades de tratamiento y política de acceso a datos.
Los datos se almacenan con seguridad a nivel de fila (Row Level Security): cada cliente ve únicamente sus propios datos. Los datos nunca se comparten con terceros. La parte legal y de protección de datos se gestiona en colaboración con un despacho aliado especializado en empresas tecnológicas, que garantiza el cumplimiento normativo en cada proyecto desde el primer contrato.
Los datos se almacenan en infraestructura cloud con servidores en la Unión Europea, sobre PostgreSQL con seguridad a nivel de fila. La aplicación del panel personalizado se aloja en plataformas con estándares de seguridad para datos empresariales.
El acceso está protegido por autenticación OTP por email (código de un solo uso de 6 dígitos). No hay contraseñas que rotar ni gestionar. Si necesitas detalle técnico específico del stack para un comité, te lo doy en la primera llamada.
Cuando alguna de estas situaciones es habitual: los datos viven en más de dos sistemas que alguien cruza manualmente cada semana, los departamentos llegan a las reuniones con versiones distintas del mismo número, o el negocio crece pero la visibilidad no mejora.
Si responder una pregunta básica sobre el negocio tarda más de un día y depende de que alguien esté disponible, es el momento de actuar. No hace falta esperar a tener los datos perfectos.
Un KPI es un indicador que mide si la empresa avanza hacia un objetivo concreto. Una pyme necesita entre 10 y 20 KPIs en cuatro áreas: resultados financieros (margen, facturación, cashflow), clientes (retención, coste de adquisición), operaciones (eficiencia, tiempos de entrega) y crecimiento (nuevos clientes, canales).
El error más común es tener demasiados indicadores sin definición clara. Si dos personas de la empresa calculan el mismo KPI y llegan a números distintos, ese KPI no existe todavía.
La gobernanza de datos es el conjunto de reglas que define quién es responsable de cada dato, cómo se calcula, dónde vive y quién puede acceder a él. Es el paso previo a cualquier sistema: sin ese acuerdo, se puede cambiar el ERP o comprar la herramienta más cara del mercado y el resultado seguirá siendo el mismo: tres versiones distintas del mismo número.
Para una pyme de 20 a 100 personas, gobernanza no significa un proyecto complejo. Significa acordar cómo se calcula cada métrica clave, quién es responsable de su calidad y documentarlo. Eso es lo primero que hago en cada proyecto.
Trabajo con cualquier empresa donde el director general necesite visibilidad directiva sobre su negocio y los datos estén dispersos en múltiples sistemas. He trabajado con startups en fase de captación de inversión y con pymes consolidadas de hasta 200 personas.
El criterio no es el tamaño ni la antigüedad: es si el directivo puede tomar decisiones con la información que tiene hoy. Si la respuesta es que no, hay un proyecto posible.
En 30 minutos analizo tu situación concreta. Sin presentación de ventas.